11/07/11
Cuentan con dos
cámaras integradas y una pantalla led
que informan al usuario sobre las
personas y objetos circundantes
Investigadores de
la Universidad de Oxford, en Inglaterra,
han desarrollado unas gafas biónicas que
proporcionarán mayor independencia a
personas que padezcan de algún problema
de visión. Estas lentes, que llevan
incrustadas dos minicámaras de video en
las esquinas superiores, incorporan
también la tecnología led, que mediante
luces de colores e indicadores de
contraste informan a quien las lleva de
la presencia de objetos y personas, así
como de la distancia a la que éstos se
encuentran. Por Amalia Rodríguez Gómez.
Fuente: Universidad
de Oxford.
La tecnología que
incorporan los teléfonos móviles y los
juegos de ordenador o las videoconsolas
-dotadas de cámaras de vídeo, detectores
de posición, reconocimiento de rostros,
software de seguimiento y sensores de
profundidad, entre otras
particularidades-, hace cada vez más
delgada la línea entre la realidad y el
mundo virtual.
Pero estos sistemas
tienen otras aplicaciones. Una de ellas
es la que han desarrollado
investigadores de la
Universidad de Oxford, en
Inglaterra, que han diseñando unas gafas
biónicas que, bajo la apariencia de unas
simples lentes, ayudarán a personas con
diferentes problemas de visión, infroma
el
blog de ciencias de dicha
universidad en un
comunicado.
El objetivo es
proporcionar una visión más nítida a
quienes presentan vista nublada o
borrosa o a quienes no pueden procesar
imágenes detalladas.
“Queremos ser capaces
de mejorar la visión de personas que han
perdido esta capacidad o que tienen poca
o casi ninguna visión", explica el
doctor
Stephen Hicks, del Departamento de
Neurología Clínica de la Universidad de
Oxford.
Además, Hickis
sostiene que “estas gafas deben permitir
a la gente ser más independientes y
encontrar sus propios caminos, así como
detectar señales de alerta".
Aptas para paliar
la degeneración macular y la retinopatía
diabética
Las gafas biónicas
resultarán adecuadas para aquellas
personas que padecen los tipos más
comunes de deficiencia visual, como la
degeneración macular relacionada con la
edad y la retinopatía diabética.
Según datos
proporcionados por el
Servicio Nacional de Salud de Inglaterra
(cuyas siglas son NHS, del inglés
Nacional Health Service), alrededor del
30% de las personas que tienen más de 75
años presenta signos tempranos de
degeneración macular relacionada con la
edad, y aproximadamente el 7% sufre esta
enfermedad ocular en estadios más
avanzados. Además, el NHS estima que el
número de ingleses que padecen este
trastorno ocular, que por razones que se
desconocen afecta más a mujeres que a
hombres, a lo largo de este año se
situará en unas 239.000 personas.
Para explicar el
alcance de este trastorno, Stephen
comenta que estos tipos de trastornos de
la visión son los que provocan que una
persona “pueda ser capaz de ver su
propia mano en movimiento delante de sus
ojos, pero no pueda definir los dedos".
Tecnología led
Las nuevas lentes
biónicas incorporan tecnología de última
generación. Por un lado, llevan dos
pequeñas cámaras de vídeo incrustadas en
las esquinas superiores de las gafas.
Éstas capturan lo que el usuario está
mirando a su alrededor, mientras que una
pantalla de luces diminutas, ensambladas
en las mismas lentes, retroalimentan la
información registrada por las cámaras
con datos adicionales acerca de los
objetos, personas u obstáculos a la
vista.
Para procesar lo que
recogen las cámaras y recrearlo en las
lentes, un ordenador tipo smartphone
reconoce en tiempo real los objetos que
aparecen en la imagen del vídeo.
“Esta información
adicional debe permitir a la gente
moverse por una habitación, seleccionar
las cosas más relevantes y localizar
objetos cercanos. De esta forma podrá
ayudarles a mantenerse independientes”,
apunta el responsable del desarrollo del
dispositivo.
Colores y brillo
para identificar personas u objetos
Con el fin de poder
diferenciar la información facilitada
por la pantalla led, los investigadores
han apostado por usar luces de diversos
colores para indicar la presencia de
“personas u objetos importantes, y el
brillo (la intensidad de esta propiedad)
para indicar la cercanía de las cosas”,
explica Stephen, quien sugiere que esta
tecnología podría incluso facilitar la
lectura de los titulares de los
periódicos.
En cuanto al precio
de estos cristales de alta tecnología,
sus creadores estiman que podría rondar
las 500 libras, “en comparación, un
perro guía entrenado cuesta entre 25 y
30.000 libras”, según sus cálculos.
Por el momento, los
investigadores están probando la
eficacia y viabilidad de estos
prototipos, exhibidos en la
exposición científica del verano de
la
Royal Society, que se celebra en
Londres hasta el próximo día 10 de
julio. Además, el Instituto Nacional de
Investigación en Salud les ha concedido
una financiación para llevar a cabo un
estudio de viabilidad durante un año y
posteriormente poner en marcha un plan
para testar este sistema en personas
desde sus propias casas.